Durante años, desde ADAB hemos realizado acompañamiento, no especializado y confidencial, a mujeres que han sufrido violencia de género, en un proceso de asistencia y apoyo. Con calidez y empatía, hemos llevado a cabo un trabajo invisible cuyos objetivos han sido:

Hay que tomar en cuenta que quienes sufren cualquier tipo de violencia se encuentran temporalmente desorientadas, como resultado de las agresiones, y sólo esperan que la situación que viven se acabe porque es insostenible. Por ello es importante:

Valoramos el nivel de riesgo que enfrenta la mujer (alto, medio, bajo) para redireccionar el caso a la instancia correspondiente (médica, legal, asistencia social, centros específicos). Por suerte los casos que nos han llegado nunca han sido de alto riesgo, aunque sí generaban en las mujeres mucha ansiedad, por los limitados recursos económicos y por el miedo a la estigmatización.

La desesperación, depresión, inseguridad, falta de confianza en sí mismas y en la vida, autoestima por los suelos, y otros problemas físicos y psiquícos son inherentes a estas situaciones.

La invisibilidad de la violencia de género :

ERES UNA MUJER MALTRATADA…

Indicadores de detección

Una relación de este tipo es algo muy doloroso, y las continuas vejaciones  hacen que muchas mujeres en esta situación no se sientan capaces de dar el paso de salir de ahí, por lo que suelen mentir sobre las lesiones, o justifican al agresor.  No tienen redes sociales de apoyo suficientes, y sufren una gran dependencia emocional de su pareja. Se culpabilizan por lo que les ocurre y emocionalmente están anuladas. Sufren la denominada Indefensión Aprendida: hagan lo que hagan, saben que no tienen control sobre la situación, y ello hace que estén  preocupadas, con miedo, y en alerta permanente.

Para que no se repita el modelo violento de resolver los conflictos es necesario:

Desde ADAB vamos aportando nuestro granito de arena… por un mundo con más paz y armonía.

J.P.R.

Zapatos Rojos – Arte con Conciencia

ADAB Promou la Salut Física i Mental