Una visión personal sobre Reiki

Muchos de vosotros ya tenéis información sobre este método de sanación, y no voy a extenderme. Prefiero dar mi particular visión sobre el Reiki y cómo ha sido mi vida a través de este conocimiento ancestral.

Un poco de historia

Primero deciros que este conocimiento llegó, a través de meditaciones, a un monje budista y religioso jesuita, médico de profesión y de origen japonés llamado Mikao Usui en el año 1922. Tuvo la revelación de unos símbolos cargados de energía que tenían el poder de sanarnos a nosotros mismos y a los demás, tanto a nivel físico, mental y energético.

Esta sabiduría llega a nosotros mediante la canalización, es decir, nos conectamos con la energía infinita, universal y utilizando nuestras manos la hacemos llegar a quien la necesita.

Pasando a mi visión personal, quisiera explicaros mi experiencia.

Cuando tenía 20 años, ahora ya voy a cumplir los 50, intuía que con mis manos podía sanar a los demás, y de hecho así pude constatarlo y logré hacer una sanación. Si lo logré, el médico que se ocupaba del caso pudo comprobar que la dolencia había desaparecido y el paciente nunca más volvió a sentir molestia alguna.

Después cayó en mis manos un libro llamado «Manos que curan». Aluciné. Tuve la total convicción que era posible sanar y que podía conectar con el campo energético de las personas.

Me fui interesando por toda clase de remedios naturales, hasta que llegó el Reiki a mi vida y no dudé ni un solo instante en ponerme manos a la obra, y nunca mejor dicho.

Lo primero que aprendí fue a asimilarlo, a utilizarlo en mí y a partir de ahí poder transmitirlo a mi entorno más inmediato.

El Reiki me ayudó a encontrar el camino del corazón, el del amor verdadero, sin condiciones. Tuve la certeza de que el AMOR todo lo puede y que la pureza del alma es la que me permite estar en conexión conmigo misma y después con los demás. Es entonces cuando la curación se hace evidente.

Una vez recibes las canalizaciones de diferentes niveles, el poder de sanación es mayor ya que los símbolos que se utilizan pueden ir llegando más a fondo a las personas, animales, plantas,… La energía universal llamada Ki, sabiamente se va situando allí donde es necesario.

Se pueden hacer sesiones de Reiki a distancia y sin que la persona a quien van dirigidas lo sepa.

Reiki es una forma de vida. Ponerle Reiki a la vida es poner amor a todo lo que haces, y su poder es infinito, creerme. La fuerza del amor, la humildad, la responsabilidad frente a todo lo que te rodea es conseguir aquello que creemos imposible y llamamos magia.

Reiki es una actitud

Los 5 principios del Reiki

No te enfades

No te preocupes

Sé agradecida

Sé honesta

Sé amable con los demás