Quiénes somos
ADAB – Associació de Dones, Art i Benestar es una asociación con más de dos décadas de trayectoria dedicada a crear espacios de encuentro, expresión, aprendizaje y bienestar para las mujeres.
Nuestra historia ha pasado por distintas etapas, territorios y proyectos, pero siempre ha mantenido un mismo hilo: acompañar a las mujeres, favorecer su autonomía, impulsar la creatividad y generar comunidad.
Hoy ADAB inicia una nueva etapa. Una etapa que no empieza de cero, sino que nace de todo lo vivido, aprendido y compartido durante estos años.
Nuestra historia
ADAB nació en Blanes como Associació de Dones Artesanes de Blanes, vinculada inicialmente a la artesanía, la creatividad y la creación de espacios de participación para las mujeres.
Con el paso del tiempo, la asociación fue ampliando su mirada y sus actividades. A la artesanía se sumaron propuestas relacionadas con el movimiento, el bienestar, la expresión artística, la formación, la igualdad, el acompañamiento y la participación comunitaria.
Durante estos años, muchas mujeres han formado parte de ADAB de maneras muy diferentes: participando en actividades, colaborando en proyectos, compartiendo conocimientos, creando espacios de encuentro o ayudando a sostener la asociación en distintas etapas.
Esa trayectoria forma parte de lo que somos hoy.
Una asociación que evoluciona
Las asociaciones, como las personas, también atraviesan etapas.
Hubo un periodo en el que la actividad visible de ADAB disminuyó. No fue únicamente una pausa organizativa. Muchas de las mujeres que habían sostenido el proyecto durante años se encontraban también en momentos personales de cambio, revisión y evolución.
A veces avanzar significa hacer.
Y otras veces significa detenerse, escuchar, replantearse prioridades y darse el espacio necesario para continuar desde otro lugar.
La nueva etapa de ADAB nace precisamente de esa experiencia.
No pretendemos recuperar exactamente lo que fuimos, sino reconocer nuestra historia, conservar aquello que sigue teniendo sentido y transformar lo que necesita adaptarse al presente.
Arte, bienestar y mujeres
El cambio de nombre a Associació de Dones, Art i Benestar refleja esta evolución.
El arte continúa formando parte de nuestra identidad, pero lo entendemos en un sentido amplio: crear con las manos, expresarnos a través del cuerpo, compartir conocimientos, trabajar con la naturaleza, escribir, tejer, bailar o descubrir nuevas formas de relacionarnos con nosotras mismas y con las demás.
También entendemos el bienestar de una forma amplia.
Para ADAB, bienestar puede significar disponer de tiempo propio, crear, moverse, aprender, descansar, compartir, establecer límites, sentirse acompañada o simplemente encontrar un espacio donde poder estar.
No pretendemos sustituir ámbitos profesionales, terapéuticos o sanitarios.
Nuestro propósito es crear experiencias y espacios que puedan contribuir al bienestar, la autonomía, la creatividad y la vida comunitaria de las mujeres.
Una mirada entre generaciones
Una de las líneas que queremos desarrollar en esta nueva etapa es la mirada transgeneracional.
ADAB reúne la experiencia de mujeres que llevan décadas participando en proyectos sociales y comunitarios, junto con mujeres más jóvenes que aportan nuevas miradas, necesidades y formas de entender el mundo.
No se trata de que una generación enseñe a otra.
Se trata de escucharnos.
Preguntarnos qué hemos heredado, qué queremos conservar, qué queremos transformar y qué estamos transmitiendo a quienes vienen detrás.
Creemos que la diversidad de edades y experiencias puede convertirse en una de las fortalezas de la asociación.
Un proyecto conectado al territorio
ADAB nació en Blanes, y Blanes seguirá formando parte de nuestra historia y de nuestra identidad.
Actualmente la asociación inicia una nueva etapa con sede en Igualada, desde donde se impulsa la coordinación y el desarrollo del proyecto.
Al mismo tiempo, Verdú se ha convertido en un territorio especialmente importante para la recuperación de la actividad comunitaria y creativa de ADAB, especialmente a través de los mandalas tejidos y nuevas propuestas vinculadas al arte y al bienestar.
Nuestra voluntad no es limitar ADAB a un único lugar.
Queremos construir una red flexible, capaz de colaborar con personas, asociaciones, espacios culturales y comunidades diferentes.
Proyectos que forman parte de nuestra trayectoria
A lo largo de estos años ADAB ha impulsado proyectos muy diversos.
Uno de los más representativos es Mandales per la Pau, un proyecto que une creación, participación, comunidad y transmisión entre generaciones, y que cuenta ya con una larga trayectoria dentro de la asociación.
También forman parte de nuestra historia los grupos de apoyo a mujeres, las actividades de movimiento y bienestar, los proyectos culturales, las acciones de sensibilización, las propuestas de formación y muchas otras iniciativas desarrolladas a lo largo de los años.
Algunos de estos proyectos continúan.
Otros pertenecen a etapas anteriores.
Y algunos están evolucionando para encontrar nuevas formas de desarrollarse.
Todo ello forma parte del recorrido de ADAB.
Nuestro equipo
ADAB se construye gracias a personas que aportan tiempo, experiencia, conocimientos, creatividad y compromiso.
El equipo actual combina diferentes perfiles y generaciones, con personas implicadas en la coordinación, la organización de actividades, la comunicación, la tecnología, el bienestar, la creatividad y el trabajo comunitario.
No entendemos el equipo únicamente como una estructura formal.
También forman parte del proyecto las voluntarias, colaboradoras, talleristas, entidades y personas que, en momentos concretos, ayudan a hacer posible una actividad, un encuentro o una iniciativa.
ADAB es, sobre todo, una comunidad que se construye con muchas aportaciones pequeñas.
ADAB hoy
Hoy queremos que ADAB sea un espacio abierto a la evolución.
Un lugar donde podamos crear, aprender, compartir, movernos, cuidarnos y construir relaciones entre mujeres de diferentes edades y experiencias.
Seguimos trabajando desde lo aprendido durante más de veinte años, pero con la mirada puesta en el presente y en lo que todavía podemos construir juntas.
Arte, bienestar, mujeres y comunidad.
Ese es el punto desde el que empieza esta nueva etapa de ADAB.