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Mandales per la Pau: tejiendo generaciones

De Blanes a Verdú: creación colectiva, memoria y encuentro entre mujeres

Mandales per la Pau es un proyecto de ADAB nacido en Blanes en 2015. Su recorrido reúne creación artística, participación comunitaria y encuentro entre mujeres. También cuenta una historia de continuidad, pausas y nuevas maneras de compartir entre generaciones.

El tejido de mandalas ha acompañado distintas etapas de la asociación. Alrededor de esta práctica hemos compartido conocimientos, creado piezas colectivas y participado en exposiciones, actividades educativas e intervenciones en el espacio público.

En nuestra trayectoria aparecen las denominaciones «Mandalas por la Paz», «Mandales per la Pau» y «Mandalas por la Paz y la Igualdad». Hoy utilizamos Mandales per la Pau como nombre del proyecto que da continuidad a este recorrido de ADAB.

Un proyecto ligado a la historia de ADAB

Cuando nació el proyecto, ADAB era la Associació de Dones Artesanes de Blanes. Las mujeres se reunían para crear con las manos, compartir conocimientos y construir vínculos. El tejido de mandalas encontraba su lugar en esa manera de hacer: artesanía, creatividad y encuentro.

Con el tiempo, las piezas salieron del taller y pasaron a formar parte de exposiciones, acciones en calles y plazas, actividades en centros educativos y propuestas relacionadas con la paz y la igualdad.

La memoria histórica de Mandales per la Pau recoge actividades y reflexiones de aquella etapa. Ese recorrido forma parte de la identidad de ADAB y sigue presente en la asociación actual, Associació de Dones Art i Benestar.

Arte, creación y bienestar

La evolución de ADAB también refleja cambios en nuestra manera de entender lo que hacemos. La artesanía sigue presente y convive con una mirada más amplia sobre el arte: crear, expresarnos, encontrarnos y participar en nuestro entorno.

Para nosotras, el bienestar tiene relación con escucharnos, conocernos y disponer de espacios para atravesar distintas etapas de la vida. Compartir una actividad creativa puede formar parte de esos espacios, desde la experiencia de cada mujer.

Los mandalas tejidos han acompañado esa evolución. Su valor está tanto en las piezas que realizamos como en el tiempo compartido, los conocimientos que circulan y las relaciones que se construyen alrededor de una mesa.

2022–2024: darnos espacio

Entre 2022 y 2024 disminuyó la actividad pública de ADAB. Varias de las mujeres que habíamos sostenido la asociación durante años, muchas de nosotras mayores de 60 años, atravesábamos procesos personales y necesitábamos dedicar tiempo a nuestra propia vida.

Desde nuestra experiencia, aquella pausa fue un periodo para revisar lo vivido, afrontar cambios y darnos el espacio que necesitábamos para evolucionar personalmente.

No todas vivimos el mismo proceso ni tuvimos las mismas necesidades. Compartimos, sin embargo, la importancia de respetar nuestros tiempos y preguntarnos cómo queríamos continuar.

Retomar el camino con otra mirada

Hoy recuperamos la actividad con la experiencia acumulada y con nuevas perspectivas. Queremos dar continuidad a aquello que sigue teniendo sentido y adaptar nuestras propuestas a la realidad actual.

Las mujeres que llevan años vinculadas a ADAB comparten esta etapa con mujeres más jóvenes, que aportan otras experiencias, preguntas y maneras de participar.

Ese encuentro refuerza una línea que queremos desarrollar en la asociación: la mirada transgeneracional.

Mujeres de distintas generaciones

A lo largo de la vida recibimos y transmitimos conocimientos, formas de cuidar, maneras de entender las relaciones y expectativas sobre el papel de las mujeres. Algunas nos acompañan y otras queremos revisarlas.

El encuentro entre mujeres de distintas edades permite conversar sobre esas experiencias, reconocer lo que cada una aporta y decidir qué queremos conservar o transformar.

Queremos que ese intercambio sea recíproco: las mujeres mayores pueden compartir su recorrido y aprender de las jóvenes; las jóvenes pueden aportar nuevas miradas y conocer las experiencias de quienes las precedieron.

El tejido ofrece una ocasión concreta para ese diálogo. Mientras aprendemos una técnica o combinamos colores, también compartimos tiempo, historias y formas de hacer. Cada hilo aporta algo distinto a una creación común.

Verdú: una nueva etapa

En 2025 y 2026, Verdú ha abierto un nuevo espacio para compartir el tejido de mandalas y dar continuidad a la dimensión comunitaria del proyecto.

Los encuentros han permitido recuperar conocimientos, transmitirlos a nuevas participantes y volver a crear juntas. Alrededor de ellos se ha ido formando un grupo de mujeres que comparte creatividad y participación en la vida del municipio.

Reconocemos este recorrido como Mandaleres de ADAB de Verdú: un grupo vinculado a ADAB que mantiene vivo el espíritu de Mandales per la Pau desde el territorio.

Esta etapa amplía la historia iniciada en Blanes en 2015 y le da continuidad desde Verdú.

La actividad de mandalas tejidos en Verdú ofrece también un espacio para aprender y compartir la técnica. El taller tiene su propia propuesta dentro de las actividades de ADAB; las acciones colectivas vinculadas a Mandales per la Pau desarrollan, además, la dimensión artística y comunitaria del proyecto.

Mandalas por la Paz y la Igualdad en el 8M

Con motivo del 8 de marzo de 2026, ADAB participó en la cena organizada por la Associació de Dones Argila de Verdú.

Para la ocasión realizamos una exposición de mandalas tejidos que decoró el Castillo de Verdú, donde se celebró la cena.

La participación recuperó una dimensión presente en el recorrido del proyecto: vincular la creación colectiva con la igualdad y la presencia de las mujeres en la vida comunitaria.

Teixim mandales a la fresca

Durante 2026 impulsamos en Verdú «Teixim mandales a la fresca», una actividad abierta difundida también por el Ayuntamiento.

La propuesta invitaba a participar en la elaboración de mandalas para colaborar en la decoración de las calles durante el Bacus 2026.

Tejer juntas al aire libre permitió compartir la técnica y preparar una aportación colectiva a la celebración del municipio.

Bacus 2026: los mandalas vuelven a la calle

El trabajo de los encuentros tuvo continuidad durante el Bacus. ADAB compartió con Xiroia Teatre de Verdú la tarea de engalanar la calle Arquebisbe Terès, incorporando los mandalas tejidos a la decoración.

Las piezas realizadas por distintas personas se reunieron en una intervención compartida. El proceso creativo volvió a ocupar la calle y a formar parte de la vida del municipio, como había sucedido en otras etapas del proyecto.

Un hilo que atraviesa generaciones

En la historia de Mandales per la Pau encontramos mujeres que han compartido conocimientos, atravesado cambios vitales, necesitado una pausa y retomado la participación. También encontramos mujeres que se incorporan y empiezan a formar parte de este recorrido.

Queremos seguir creando espacios donde esas experiencias puedan encontrarse. La memoria del proyecto nos permite reconocer lo construido y abrir nuevas posibilidades desde el presente.

Desde Blanes hasta Verdú, Mandales per la Pau mantiene ese hilo: creación colectiva, participación comunitaria y vínculos entre mujeres de distintas generaciones.

En la página del proyecto Mandales per la Pau reunimos su historia, sus distintas etapas y su continuidad actual.

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