Bajando el Cielo a la Tierra: creatividad, movimiento y expresión
La propuesta utilizaba diferentes lenguajes creativos para favorecer la expresión personal y generar un espacio de encuentro con una misma

A lo largo de su trayectoria, ADAB desarrolló diferentes propuestas que combinaban creatividad, movimiento, expresión y reflexión personal.
Una de ellas fue Bajando el Cielo a la Tierra, un taller experiencial concebido como un espacio para explorar, crear, sentir y expresarse con libertad.
La propuesta utilizaba diferentes lenguajes creativos —danza, pintura, escritura, música, movimiento y meditación— para favorecer la expresión personal y generar un espacio de encuentro con una misma.
El objetivo era crear un lugar donde poder experimentar, imaginar, crear y expresarnos desde el cuidado, el respeto y la libertad.
Creatividad, cuerpo y expresión
El taller partía de una idea sencilla: muchas veces vivimos pendientes de obligaciones, expectativas y ritmos externos, y dejamos poco espacio para escuchar nuestras propias necesidades.
A través del movimiento, la creación artística y diferentes dinámicas de reflexión, las participantes podían detenerse, observarse y experimentar otras formas de expresión.
La intención no era buscar una única respuesta, sino abrir un espacio donde cada mujer pudiera conectar con aquello que sentía, necesitaba o quería expresar en aquel momento.
Escuchar el cuerpo
Otro de los ejes del taller era recuperar la atención hacia el cuerpo.
Descansar, alimentarnos bien, movernos, reconocer el cansancio o prestar atención a nuestras sensaciones son aspectos básicos del bienestar que a veces quedan relegados en la vida cotidiana.
El cuerpo también puede convertirse en una vía de expresión y de conocimiento personal, especialmente cuando trabajamos desde el movimiento, la danza o la respiración consciente.
Un recorrido simbólico
En su formato original, el taller utilizaba también referencias simbólicas procedentes de diferentes tradiciones y prácticas corporales.
Estas dinámicas formaban parte del lenguaje experiencial de aquella etapa de ADAB y se utilizaban como recursos de reflexión, movimiento y expresión, no como herramientas de diagnóstico ni como tratamientos de salud.
El recorrido invitaba a trabajar cuestiones como:
- la sensación de seguridad;
- la relación con el placer y la creatividad;
- la capacidad de expresar necesidades;
- la comunicación;
- la confianza;
- la intuición;
- y la búsqueda personal de sentido.
Crear un espacio para ser una misma
Bajando el Cielo a la Tierra formó parte de una etapa de ADAB en la que exploramos distintos lenguajes relacionados con el cuerpo, la creatividad, la danza y el crecimiento personal.
Visto desde la perspectiva actual de la asociación, conserva especialmente su valor como experiencia de expresión, encuentro y creación entre mujeres.
Muchas de aquellas propuestas nos ayudaron a descubrir algo que continúa presente en ADAB: la importancia de crear espacios donde podamos compartir, experimentar y expresarnos sin necesidad de ajustarnos constantemente a las expectativas de otras personas.
Una propuesta de la historia de ADAB
Este taller pertenece a una etapa anterior de la asociación y actualmente no forma parte de nuestra programación.
Lo conservamos como parte de la memoria de ADAB y de la evolución de nuestras actividades a lo largo de los años.
Facilitó el taller: Joana Peral Ríos.
Dentro de aquella misma línea de actividades se desarrollaron también otras propuestas, como el
Taller experiencial “El arte de fluir”




