Creencias potenciadoras: ideas más realistas y respetuosas con nosotras
Una reflexión sobre el diálogo interno y la autonomía, conservada como parte de la historia de ADAB

Nota editorial. Este artículo se conserva como parte del archivo de contenidos de ADAB vinculados a la experiencia «Mujeres que aman demasiado» y al proyecto EMIN. EMIN ya no forma parte de la actividad actual de la asociación. El texto se mantiene como material divulgativo y de reflexión.
Las creencias son ideas que damos por ciertas sobre nosotras mismas, sobre las demás personas y sobre cómo funciona el mundo.
Muchas se forman a partir de la educación, la familia, la cultura y nuestras experiencias. Algunas pueden ampliar nuestras posibilidades y otras pueden llevarnos a descartar opciones antes de explorarlas.
En este artículo hablamos de creencias potenciadoras o empoderantes para referirnos a ideas que nos permiten considerar nuestras capacidades, necesidades y posibilidades con mayor confianza y flexibilidad.
Su utilidad depende de que sean realistas y tengan sentido para nosotras. No son verdades absolutas ni fórmulas que garanticen un resultado.
Observar nuestro diálogo interno
A veces repetimos frases sin detenernos a examinarlas:
- «No puedo».
- «Siempre lo hago mal».
- «Si digo que no, dejarán de quererme».
- «Tengo que cuidar de todo el mundo».
Estas frases pueden influir en cómo valoramos nuestras opciones. Podemos observarlas sin reprocharnos que aparezcan y preguntarnos:
- ¿Cuándo suelo pensar esto?
- ¿Recuerdo dónde aprendí esta idea?
- ¿La estoy aplicando a todas las situaciones?
- ¿Qué hechos la apoyan y cuáles la cuestionan?
- ¿Qué circunstancias reales necesito tener en cuenta?
- ¿Podría expresarla de una manera más precisa y respetuosa conmigo?
No siempre podremos identificar el origen de una creencia. Podemos revisarla a partir de cómo encaja con nuestra experiencia actual.
Buscar una alternativa más útil
Revisar una creencia puede consistir en sustituir una afirmación absoluta por otra que reconozca más posibilidades.
Por ejemplo, ante la frase:
«No soy capaz de hacerlo».
Podemos explorar una alternativa como:
«Todavía no sé hacerlo. Puedo valorar qué necesito aprender, qué apoyo tengo y si quiero intentarlo».
Ante la idea:
«Tengo que agradar a todo el mundo».
Podemos plantearnos:
«Puedo tratar con respeto a otras personas y mantener mis preferencias, aunque no siempre estén de acuerdo conmigo».
Una alternativa útil reconoce tanto nuestras posibilidades como nuestros límites. También puede llevarnos a decidir que algo no nos interesa, que ahora no es el momento o que necesitamos ayuda.
¿Qué lugar tienen las afirmaciones?
Escribir una frase puede servir como recordatorio de algo que queremos tener presente. Cada persona puede valorar si esta práctica le resulta útil.
Una frase, por sí sola, no modifica nuestras circunstancias ni garantiza que nos sintamos de otra manera. Podemos acompañarla de una acción concreta cuando sea posible.
Por ejemplo:
- «Mis necesidades también importan»: reservar un momento para identificar qué necesitamos antes de asumir otro compromiso.
- «Puedo pedir tiempo para decidir»: responder a una propuesta diciendo que necesitamos pensarlo.
- «Puedo buscar apoyo»: identificar a una persona o un recurso al que nos gustaría acudir.
Si una frase nos resulta poco creíble o nos genera presión, podemos reformularla o dejar de utilizarla. No tenemos que obligarnos a repetir algo que no nos representa.
Ejemplos de creencias potenciadoras
Estas propuestas pueden servir como punto de partida. Podemos adaptarlas a nuestro lenguaje y a nuestras circunstancias:
- Tengo derecho a expresar lo que necesito.
- Puedo decir que no y tratar con respeto a la otra persona.
- Mi opinión merece ser escuchada.
- No tengo que resolver todos los problemas de mi entorno.
- Puedo pedir ayuda.
- Un error no resume quién soy.
- Puedo revisar una decisión y cambiar de opinión.
- La aprobación de otras personas no define todo mi valor.
- Mis necesidades de cuidado y descanso también cuentan.
- Puedo mantener intereses y espacios propios.
- No necesito tener todas las respuestas.
- Puedo reconocer la incertidumbre antes de decidir.
- Las relaciones necesitan respeto y reciprocidad.
- Puedo reconocer un error e intentar reparar sus consecuencias.
- No soy responsable de las decisiones ni de los actos dañinos de otras personas.
- Puedo avanzar a mi ritmo y revisar lo que necesito.
Creencias sobre el amor y el cuidado
Algunas ideas aprendidas pueden influir en lo que esperamos de una relación o en las obligaciones que sentimos hacia otras personas:
- «Si me quiere, cambiará».
- «Una buena pareja debe aguantarlo todo».
- «Estar sola significa haber fracasado».
- «Tengo que cuidar a los demás antes que a mí misma».
Podemos preguntarnos si estas ideas reflejan lo que deseamos y si dejan espacio para nuestros límites, nuestra seguridad y nuestros proyectos.
La familia, la cultura y el entorno social pueden transmitir expectativas sobre el amor, el cuidado o el papel de las mujeres. Revisarlas permite decidir cuáles queremos mantener y cuáles necesitamos cuestionar.
Las dificultades en una relación no se explican únicamente por nuestras creencias. La conducta de la otra persona y las condiciones materiales también cuentan. Cambiar nuestra forma de pensar no garantiza que alguien nos trate con respeto.
Una pequeña práctica de reflexión
Puedes elegir una frase que aparezca con frecuencia en tu diálogo interno y escribirla, si te resulta útil.
Después, considera estas preguntas:
- ¿Qué estoy dando por cierto? Intenta describir la idea de forma concreta.
- ¿Es un hecho, una interpretación o una mezcla de ambos? Puede haber dificultades reales junto a conclusiones demasiado generales.
- ¿Qué información estoy dejando fuera? Considera tus experiencias, tus recursos y las condiciones que te limitan.
- ¿Qué alternativa me resulta creíble? Busca una frase que puedas reconocer como propia.
- ¿Hay algún paso posible? Puede ser una acción pequeña, buscar información, pedir apoyo o darte tiempo.
No necesitas encontrar una respuesta inmediata ni convertir cada pensamiento en una tarea. Puedes dejar la reflexión y retomarla cuando quieras.
Una reflexión en la historia de ADAB
La revisión de creencias sobre el amor, el cuidado y la autonomía fue uno de los temas presentes en los contenidos de ADAB relacionados con la experiencia «Mujeres que aman demasiado» y con el proyecto EMIN.
Este artículo se conserva para documentar esa etapa y mantener accesibles sus propuestas de reflexión, evitando presentar el pensamiento positivo como solución a todas las dificultades.
EMIN ya no forma parte de ADAB. La conservación de este contenido no implica que la asociación mantenga abierto aquel programa ni un servicio de atención vinculado a él.
Lectura relacionada: Creencias limitantes.
Para conocer la trayectoria y la etapa actual de la asociación, puedes visitar Sobre ADAB.



