Meditación Mindfulness. Las 7 Actitudes Básicas del Mindfulness

La generosidad, la gratitud, el dominio de uno mismo, el perdón, la amabilidad, la compasión, la ecuanimidad…. se desarrollan mediante el cultivo de estas siete actitudes fundamentales:

1.- No juzgar. Asumir una postura de observador imparcial, sin juicios ni etiquetas que pueden conducirnos a posturas precipitadas de posicionarnos a favor, en contra o indiferentes. Podremos ver mejor la realidad si no nos vinculamos emocionalmente con ella. No juzgar es un acto inteligente y bondadoso, y esta autocompasión y bondad con una misma puede desarrollarse y perfeccionarse en relación con los demás.

2.- Paciencia con el proceso, pues lleva tiempo adquirir lo que se está aprendiendo, y con una misma, cultivando el amor hacia nosotras, tal y como somos, permaneciendo abiertas a cada momento y aceptándolo en plenitud.

3.- Mente de Principiante. Hay que contemplar las cosas de un modo nuevo, con curiosidad, como si fuese la primera vez que las vemos, sin expectativas basadas en experiencias previas, para poder percibir que ningún momento es igual a otro y que posee posibilidades únicas. De toda circunstancia se puede aprender algo.

4.- Confianza. Confía en ti misma y en tus sentimientos, recursos y bondad naturales, escuchando tu propio ser. Es preferible confiar en una misma, aunque nos equivoquemos, que buscar siempre ayuda exterior.  Ser nosotras mismas, prestando atención a nuestra sabiduría interna.

5.- No esforzarse. Posiblemente la actitud más paradójica pues, aunque meditar exige un esfuerzo, los mayores beneficios llegan del no esfuerzo. Se trata de no apegarse a los resultados, de olvidarnos de conseguir objetivos (calmar un dolor, tranquilizarse, hacerse mejor persona) sino de aceptar las cosas tal como son y como se van presentando. Algo así como meditar no “para” si no “porque” (no medito “para” calmar este dolor, si no “porque” siento dolor), asumiendo una postura humilde y compasiva; sin intentar llegar a ninguna parte pues ya se está aquí. Se puede entender también como un “no-hacer” y simplemente “ser”, una forma de contrarrestar la tendencia que tenemos a hacer constantemente cosas. Aunque el concepto de “no esfuerzo” es complejo, habitualmente se sugiere “tirar por el camino de en medio”, ni mucho ni poco esfuerzo.

6.- Aceptación. Observar lo que ocurre y admitir lo que pasa tal cual es en el presente, sin intentar que sea de otra manera. Al intentar forzar las situaciones para que sean como nos gustaría que fuesen, en vez de verlas tal y como son, se gasta gran cantidad de tiempo y energía, acumulando tensión. La aceptación significa desarrollar la disposición de ver las cosas como son para poder tomar mejores decisiones, más sabias, sin confundir con resignación o pasividad.

7.- Dejar ir, ceder, no apegarnos a determinadas cosas, ideas, sensaciones o resultados. Cuando prestamos atención a nuestra experiencia interna, es muy frecuente darnos cuenta de que nuestra mente tiende a aferrarse a algunas cuestiones, del pasado o del futuro. En la práctica meditativa dejamos ir esos pensamientos, soltamos.

Los budistas diferencian entre la Meditación Mindfulness correcta (samma sati) y la Meditación Mindfulness incorrecta (miccha sati). La distinción no es moral; la cuestión es si la calidad de la consciencia se caracteriza por tener las intenciones saludables y cualidades mentales positivas que lleven a la prosperidad y al bienestar a los demás y a una misma.


Meditación

Meditaciones para estar presente