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EMIN – Mujeres que aman demasiado | ADAB

EMIN - Mujeres que aman demasiado: recuperar un espacio que sigue teniendo sentido

EMIN · Mujeres que aman demasiado: recuperar un espacio que sigue teniendo sentido.

EMIN · Mujeres que aman demasiado de ADAB. Hay proyectos que pertenecen a una etapa concreta y, con el tiempo, dejan de tener sentido. Y hay otros que, aunque hayan pasado años, vuelven a interpelarnos porque las necesidades que los hicieron nacer siguen estando presentes.

EMIN · Mujeres que aman demasiado pertenece a este segundo grupo.

Forma parte de la trayectoria de ADAB y de una manera de entender la asociación que siempre ha ido más allá de organizar actividades: crear espacios donde las mujeres puedan encontrarse, hablar, compartir experiencias y sentirse acompañadas.

Cuando acompañarse también es avanzar

Muchas mujeres han vivido, o viven todavía, relaciones en las que el amor, el cuidado o la entrega terminan ocupando demasiado espacio.

A veces cuesta poner límites.

A veces confundimos acompañar con sostenerlo todo.

A veces priorizamos constantemente las necesidades de otras personas antes que las propias.

Y, en muchas ocasiones, estas formas de relacionarnos no aparecen de manera aislada. Tienen que ver con lo que hemos aprendido, con los modelos que hemos visto, con lo que se esperaba de nosotras y con la manera en que hemos construido nuestra identidad.

Hablar de todo esto no consiste en juzgar.

Consiste en comprender.

Un espacio entre mujeres

EMIN nació vinculado a la necesidad de crear un espacio donde poder compartir experiencias y reflexionar sobre nuestras relaciones, nuestra autonomía y nuestro bienestar.

El valor de estos espacios no está únicamente en encontrar respuestas.

También está en poder escuchar otras experiencias, descubrir que determinadas vivencias no son individuales y empezar a poner palabras a situaciones que muchas veces hemos normalizado.

Compartir no resuelve por sí solo los problemas.

Pero puede ser el primer paso para mirar una situación desde otro lugar.

Recuperar sin repetir

En esta nueva etapa de ADAB queremos volver a mirar EMIN.

No para reproducir exactamente lo que se hizo en otro momento, sino para preguntarnos qué puede aportar hoy.

La realidad de las mujeres ha cambiado.

También han cambiado nuestras relaciones, nuestras formas de comunicarnos y nuestra manera de entender conceptos como el amor, los cuidados, los límites o la dependencia.

Pero algunas preguntas siguen siendo necesarias:

¿Qué lugar ocupamos dentro de nuestras relaciones?

¿Cuánto espacio reservamos para nosotras mismas?

¿Qué hemos aprendido sobre el amor y el cuidado?

¿Qué relaciones queremos construir?

Una mirada también transgeneracional

Muchas de estas cuestiones están relacionadas con la historia que recibimos.

Aprendemos a relacionarnos observando, escuchando y viviendo.

Recibimos modelos familiares, creencias, silencios y maneras de entender lo que significa ser mujer.

Algunas queremos conservarlas.

Otras necesitamos revisarlas.

Por eso EMIN también conecta con una de las líneas que ADAB quiere reforzar en esta nueva etapa: la mirada transgeneracional.

Comprender de dónde vienen determinados patrones no significa quedar condicionadas por ellos.

Puede ayudarnos a decidir qué queremos seguir transmitiendo y qué queremos transformar.

Un proyecto que queremos volver a abrir

EMIN forma parte de la historia de ADAB, pero también puede formar parte de su futuro.

Nuestra intención es recuperar esta línea de trabajo desde una mirada actual, respetuosa y abierta a las necesidades de las mujeres de hoy.

Todavía estamos definiendo cómo será esta nueva etapa del proyecto.

Queremos hacerlo con tiempo, escuchando y construyendo una propuesta que tenga sentido.

Porque acompañarnos también es una forma de cuidarnos.

Y porque crear espacios donde podamos hablar de nuestras relaciones, nuestros límites, nuestras decisiones y nuestro bienestar sigue siendo necesario.

EMIN vuelve a formar parte de la conversación de ADAB.

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