Sigue tu destino donde quiera que te lleve. Llega un momento en tu vida en el cual te das cuenta de que si te quedas quieta, permanecerás en ese punto para siempre. Te das cuenta de que si caes y no te levantas, la vida te pasará de largo.

Las circunstancias de la vida no son siempre como desearías. No acaban de encajar las piezas del puzzle: aunque no lo comprendas, a veces puedes ir en una dirección distinta a las que habías imaginado.

En lugar de cuestionar el rumbo que ha tomado ahora tu vida, acepta el hecho de que hay un camino delante de ti. Despréndete de los “porqués” y los “y si..” y deshazte de la confusión y de las dudas.

Lo que ya fue forma parte del pasado. Lo que es, esto es lo importante. El futuro todavía no se ha realizado. El presente está aquí.

Transita por tu camino paso a paso, con valentía, determinación y fe. Mantén la cabeza alta y proyecta tus sueños a las estrellas. En breve tu paso se tornará firme y encontrarás tu camino, un camino que nunca imaginaste te llevará en la dirección soñada.

Sigue creyendo en ti misma.