
Una historia que continúa desde Blanes hacia Verdú e Igualada, con nuevos proyectos de arte, bienestar, igualdad y comunidad
Hay historias que no empiezan de nuevo.
Hay historias que continúan.
ADAB – Associació de Dones, Art i Benestar afronta en 2026 una nueva etapa después de 26 años de trayectoria vinculada a las mujeres, la creatividad, la participación y la construcción de comunidad.
Durante gran parte de este camino, la actividad de la asociación se desarrolló principalmente en Blanes, donde ADAB fue creciendo, impulsando iniciativas y generando espacios de encuentro entre mujeres.
Hoy esa historia continúa en nuevos territorios.
Verdú e Igualada forman parte de esta nueva etapa, que nace con la voluntad de conservar todo lo aprendido y, al mismo tiempo, abrir nuevas líneas de actividad adaptadas a las necesidades actuales.
Un nombre que refleja mejor quiénes somos hoy
Esta nueva etapa también ha venido acompañada de un cambio de nombre. ADAB nació como Associació de Dones Artesanes de Blanes, una denominación profundamente ligada a sus orígenes, a la artesanía y a la trayectoria desarrollada durante años en Blanes. Con el tiempo, sin embargo, la asociación ha ampliado su mirada, sus actividades y también su presencia territorial. Por eso hemos pasado a llamarnos ADAB – Associació de Dones, Art i Benestar. Hemos querido conservar las siglas y la identidad construida durante más de dos décadas, pero adaptando el nombre a lo que somos actualmente: una asociación abierta a distintas disciplinas artísticas, al bienestar, a la igualdad, a la formación, al acompañamiento y a la creación de comunidad entre mujeres, más allá de un único ámbito o de un único territorio.
No empezamos de nuevo
Después de una etapa con menor presencia pública, ADAB vuelve a tener una actividad más visible.
Pero creemos que es importante explicar algo.
No estamos empezando desde cero.
Detrás de esta nueva etapa hay 26 años de experiencia, proyectos, relaciones, aprendizaje y mujeres que han formado parte de la asociación en diferentes momentos de su historia.
Ese recorrido forma parte de lo que somos hoy.
También forma parte de nuestra manera de entender el futuro.
Porque evolucionar no significa olvidar lo anterior.
Significa aprender de ello y seguir caminando.
De Blanes a nuevos territorios
Blanes representa una parte fundamental de nuestra historia.
Durante más de dos décadas fue el principal territorio de actividad de ADAB y el lugar donde se construyeron muchos de los vínculos y proyectos que han dado identidad a la asociación.
En 2026, ADAB amplía su presencia.
Verdú se convierte en uno de los nuevos espacios de actividad de la asociación, especialmente a través del proyecto Mandales per la Pau, una iniciativa vinculada a ADAB desde hace aproximadamente diez años.
Su desarrollo en Verdú ha sido posible gracias también a la colaboración y acogida de personas y entidades del territorio.
Para nosotras, esta forma de trabajar es importante.
No queremos llegar a ningún lugar para sustituir lo que ya existe.
Queremos sumar.
Colaborar.
Compartir.
Crear nuevas oportunidades de participación.
Y construir relaciones desde el respeto y la cooperación.
Mandales per la Pau: una historia dentro de la historia de ADAB
Uno de los proyectos que mejor representa la continuidad de ADAB es Mandales per la Pau.
Los mandalas han formado parte de nuestra trayectoria durante años y han creado espacios donde las mujeres podían encontrarse alrededor de algo aparentemente sencillo: crear juntas.
Pero detrás de cada hilo, de cada color y de cada encuentro hay mucho más.
Hay conversación.
Hay tiempo compartido.
Hay creatividad.
Hay calma.
Hay vínculos.
Y hay comunidad.
En 2026, Mandales per la Pau inicia una nueva etapa en Verdú.
Para quienes conocen el proyecto por primera vez, puede parecer una iniciativa nueva.
Para nosotras representa algo diferente.
Es un proyecto que continúa su camino.
Igualada: nuevas herramientas para las mujeres de hoy
La nueva etapa de ADAB también empieza a tomar forma en Igualada.
Aquí queremos ampliar los ámbitos de actividad e incorporar propuestas que respondan a necesidades muy diferentes de las mujeres.
No solamente actividades creativas.
También herramientas prácticas.
Entre las primeras propuestas se encuentran talleres y colaboraciones relacionadas con la fotografía y la marca personal, el asesoramiento legal, la igualdad y otros ámbitos vinculados con la autonomía personal y profesional.
Creemos que el bienestar de una mujer tiene muchas dimensiones.
Sentirse bien también puede significar conocer nuestros derechos.
Aprender a utilizar nuevas herramientas.
Tener más seguridad para presentarnos profesionalmente.
Desarrollar una afición.
Crear.
Mover nuestro cuerpo.
Compartir experiencias.
O encontrar un espacio donde sentirnos escuchadas.
Por eso la nueva ADAB quiere trabajar desde una mirada amplia.
Arte, bienestar, igualdad y comunidad
Estos cuatro conceptos resumen buena parte del camino que queremos recorrer.
Arte
Porque crear nos permite expresarnos, aprender y conectar con otras personas.
Bienestar
Porque después de muchos años cuidando de los demás, muchas mujeres necesitamos aprender también a reservar espacios para nosotras.
Igualdad
Porque conocer nuestros derechos y disponer de herramientas para tomar nuestras propias decisiones forma parte de nuestra autonomía.
Comunidad
Porque muchas cosas cambian cuando dejamos de afrontarlas solas.
ADAB quiere ser un espacio donde estas cuatro dimensiones puedan encontrarse.
La experiencia también es una fortaleza
Durante mucho tiempo nuestra sociedad ha relacionado la innovación con la juventud.
Nosotras queremos reivindicar otra idea.
La experiencia también puede ser innovadora.
Las mujeres que llegan a los 60, 70 o más años llevan consigo décadas de conocimientos, habilidades, dificultades superadas y aprendizajes.
Todo eso tiene valor.
Y puede convertirse en una herramienta para otras mujeres.
Una asociación como ADAB puede ayudar precisamente a que esa experiencia circule.
Que una mujer enseñe a otra.
Que una profesional comparta sus conocimientos.
Que una artesana transmita una técnica.
Que una mujer que ha atravesado una determinada etapa de la vida pueda escuchar a otra que empieza a recorrerla.
No queremos crear únicamente actividades.
Queremos crear conexiones.
Una asociación que evoluciona
ADAB ha cambiado desde que nació.
Y seguirá cambiando.
Porque también han cambiado las mujeres.
Han cambiado nuestras necesidades.
Nuestra manera de relacionarnos.
La tecnología.
El trabajo.
La familia.
La manera de entender el bienestar.
Por eso esta nueva etapa no pretende reproducir exactamente lo que ADAB hacía hace veinte años.
Queremos conservar nuestra esencia y adaptarla al presente.
Seguir creando.
Seguir aprendiendo.
Seguir colaborando.
Y seguir abriendo espacios para las mujeres.
Una historia que seguimos escribiendo juntas
26 años permiten mirar hacia atrás con perspectiva.
Pero también permiten mirar hacia adelante con experiencia.
ADAB inicia esta nueva etapa desde Verdú e Igualada sin olvidar su origen ni los años vividos principalmente en Blanes.
Cada etapa forma parte de la misma historia.
Las mujeres que estuvieron.
Las que están.
Y las que llegarán.
Todas forman parte de ADAB.
Porque no empezamos de nuevo.
Continuamos una historia.
Y queremos seguir escribiéndola juntas.





